viernes, mayo 30, 2008

10 razones para no escuchar chicha ("cumbia peruana") y no sentir culpa por ello

1.- Por sugerencia de Platón; que nos recuerda que la evolución del alma de un pueblo -y de una persona- puede ser cotejada por la calidad de la música que escucha. Por ende, una música mediocre y con letras superficiales –como es, en efecto la cumbia, o la chicha- son indicio de un alma con semejantes características.
2.- Por Pitágoras, quien sostenía que las esferas del universo (desde los planetas hasta nuestros átomos) se sostienen armoniosamente gracias a la música; de tal modo que a modulación más perfecta, mejor organización de estas esferas. Concordancias musicales como las de la chicha (y su eufemismo “cumbia peruana”) desorganizan definitivamente este orden; como puede ser comprobado fácilmente entre las personas que se someten a la audición de semejantes composiciones. Se envilece así cualquier estructura complejo de “esferas”, como es, en efecto, el ser humano.
3.- Porque la ciencia ha demostrado, mediante su mejor método que es el experimental, que las composiciones musicales más complejas –como las de la música académica- son las únicas que estimulan la armonía de toda estructura viviente. En el ser humano esta armonía se traduce en equilibrio mental y emocional. Así, las propias plantas y fetos humanos reaccionan positivamente ante su estímulo. En tanto que música de ritmo violento y fútil no solo las desorganiza, sino que puede provocar incluso la muerte de algunas plantas. Todo ello confirma la tesis de Pitágoras y Platón.
4.- Porque la música es ante todo un arte. Y un arte se caracteriza por una rigurosidad que busca la perfección estética sobre todas las cosas. Esta perfección puede ser traducida como armonía. Los instrumentos para encontrar esta armonía musical son básicamente dos: la melodía y el ritmo. La cumbia, al tener una base melódica sumamente elemental y un ritmo que es, ante todo, un sonsonete, podría determinarse como NO ARTISTICA. Esto ya lo saben muchos, pero no todos evidentemente.
5.- El mismo Sr. Mogollón ha afirmado que cuando ha intentado hacer una música más inteligente y elaborada, las disqueras simplemente han rechazado estas propuestas por que “no pegan”. Y bien, para los compositores de este género hay una ley: “lo que no pega no paga”. Por tanto, una industria musical que estimula semejante mediocridad no puede ni debe ser apoyado.
Hacerlo significa aceptar tácitamente –en mérito a lo dicho por estos mismos productores-, que uno es un bruto o un ser sensiblemente inferior.
6.-
Porque si bien el arte puede no ser “bello” (a fin de cuentas la belleza es un valor subjetivo), al menos debería sostenerse en una intención de decir una verdad, o de proponer un criterio sensible novedoso sustentado en un particular razonamiento. La cumbia, para empezar, no propone ninguna verdad. Se limita a describir del modo más superficial posible acontecimientos cotidianos o vulgares; a modo de un enfermo de llagas que se rascara feliz las cicatrices que éstas le provocan, pero sin ningún valor intelectual o espiritual que la sostenga; a no ser mero hedonismo.
7.- Porque es una música inventada por marginales. Y con marginal me refiero a la persona que es lo suficientemente acomplejada para evitar mostrar con orgullo su identidad (cultural, étnica, folclórica, etc.), de tal modo que necesita disfrazarse para ser –según él- “aceptado”. Pero, a la vez, es tan cobarde, que es incapaz de renunciar por completo al lado mas turbio de esa identidad, para poder asumir un nuevo modelo que perfeccione sus luces; limitándose a escarbar , finalmente, en lo peor de cada lado. Esa es la chicha, y su eufemismo la “cumbia peruana”.
8.- Porque la cumbia peruana ha acelerado el proceso de involución y desaparición del rico folclore peruano. Antes, la música peruana, sin dejar de ser pentatónica, tenía más de un millar de manifestaciones distintas en instrumentación, entonación, matiz o riqueza expresiva. La chicha tiende a homogenizar todas ellas en un solo estilo que es “achicado” y chabacano, y por lo tanto infinitamente mediocre a lado de las verdaderas expresiones folclóricas, cuya ubicación es cada vez más difícil, sobretodo para un público no iniciado en ellas y que, por lo tanto, se lleva solo la peor impresión de la cultura peruana. Por esto se puede decir que la cumbia no solo es antifolclórica, sino hasta antipatriota.
9.- Porque la cumbia fue auspiciada y patrocinada por un régimen perverso como el de Fujimori –que por cierto siempre despreció el folclore peruano-. Este estímulo vino de sus mismos asesores en materia psicosocial, los que obviamente conocen todo lo arriba mencionado. Por ello incentivaron toda esta corriente a fin de banalizar embrutecer y adormilar el alma del peruano . Y es que un alma que no pide perfección artística, es un alma que no pide perfección en nada. Es un alma que se torna anodina y conformista. De hecho esta labor siniestra es una de las mejor aprendidas por los asesores del actual gobierno. No olvidemos que en los ochenta García tuvo que lidiar con la pesada carga de unos folcloristas que no solo eran profesionales del arte, sino que eran también artistas cuestionadores de la realidad, y por lo tanto, sumamente incómodos. La cumbia ha ensombrecido todo éste panorama a favor de los maquiavélicos de siempre. Desde el virrey Toledo y su famosa “extirpación de idolatrías” la cultura andina no se había enfrentado a enemigos tan acérrimos y poderosos.
10.- Resumiendo: Porque creo que los artistas y músicos de mi país son capaces de dar mucho mas de su talento. Porque no soporto el odio que los degenerados tienen a la cultura y la filosofía de mi pueblo.
Porque como cristiano obedezco el mandamiento de “ser perfectos, como vuestro Padre es perfecto” y “ama a tu prójimo, como a ti mismo (es decir, a tu sensibilidad, a tu salud mental, a tu alma)”. Y porque como peruano amo a mi patria que es orgullo del mundo: Detesto la cumbia “peruana”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buenas razones...

Anónimo dijo...

OJo que los cumbiamberos tambien plagian de lo lindo temas de otros grupos menos concoidos de otras latitudes.

Anónimo dijo...

musica de marginales...ki buiiiiina¡¡¡¡¡